Durante 70 años, los termostatos de Trafag han demostrado su robustez para soportar las condiciones ambientales más adversas. Los usos de la industria varían desde aplicaciones de aire acondicionado a motores y construcción naval, e incluso la producción en plataformas de gas y petróleo en alta mar. El atractivo de los termostatos de Trafag reside en su elevada precisión del punto de conmutación incluso tras décadas de funcionamiento en condiciones duras sin mantenimiento. Varios sensores y diseños de cubierta cubren un amplio abanico de temperaturas y aplicaciones posibles.