¿Transmisores de presión defectuosos debido a picos de presión? Una alta resistencia a la sobrepresión es la solución

Al trabajar con agua, aceite y otros líquidos, un problema frecuente son los picos de presión extrema que se producen momentáneamente y dañan la celda de medición de los transmisores de presión. Si se dan estos picos de presión, se debe utilizar un transmisor de presión con máxima resistencia a la sobrepresión, que requiere una celda de medición muy estable a largo plazo y un potente sistema electrónico.

12.11.2020
Incluso en sistemas cuidadosamente diseñados, puede ocurrir que el cierre rápido de las válvulas o fuerzas externas como los impactos generen una onda de presión en el sistema que esté muy por encima de la presión nominal máxima. Puesto que estos picos de presión solo duran milisegundos, a menudo los sistemas de medición instalados no los detectan. No obstante, los picos de presión se traducen con frecuencia en un alto desgaste en los transmisores de presión, así como en transmisores de presión defectuosos.
Los transmisores de presión que se utilizan en sistemas con picos de presión momentáneos suelen estar equipados con una amortiguación de picos de presión que filtra los picos de presión de alta frecuencia. Sin embargo, esta medida no siempre es suficiente.
A menudo, la búsqueda de la causa de los picos de presión es una tarea tediosa que no da resultados concretos ni propuestas de mejora. Por este motivo, en caso de transmisores de presión defectuosos, lo más práctico es elegir un producto capaz de resistir a estos picos de presión gracias a una alta resistencia a la sobrepresión. Para ello, se instalan celdas de medición en los transmisores de presión que en realidad están diseñadas para un mayor rango de medición. La señal se amplía en consecuencia. Esto permite aumentar considerablemente la resistencia a la sobrepresión, que normalmente es dos o tres veces mayor que la presión nominal. Sin embargo, puesto que de este modo no solo se amplía la señal sino que también se aumentan los errores con respecto a la incertidumbre de medición, estos transmisores de presión a menudo tienen una precisión menor.
Un sistema electrónico potente y una calibración más elaborada pueden compensar en parte algunos de estos errores, como la falta de linealidad y los efectos de temperatura. Pero aparte de la histéresis, que no se puede compensar, el criterio decisivo para un uso durante varios años es la estabilidad a largo plazo: si las celdas de medición con una desviación típica a largo plazo del 0.2 % al año también se amplían en un factor de 2, la incertidumbre de medición habrá superado con creces el 1 % después de tres años, es decir, será mucho más alta con respecto al estado de entrega. Por ello, es indispensable utilizar una celda de medición que sea extremadamente estable a largo plazo.

Fuga a consecuencia de la ruptura de la membrana del sensor en una aplicación con bomba de agua.

Transmisores de presión con una resistencia a la sobrepresión cinco veces mayor

Aquí es donde entran en acción los transmisores de presión Trafag con la opción 5P. Esta opción garantiza una resistencia a la sobrepresión cinco veces mayor que la presión nominal sin pérdidas de precisión. Esta potencia se debe, por un lado, al uso de una celda de medición de película fina sobre acero que resulta extremadamente estable a largo plazo y que ya ha probado su eficacia en miles de ocasiones en las aplicaciones más exigentes, como la hidráulica móvil. Por otro lado, se utiliza un potente sistema electrónico basado en un ASIC (microchip específico de la aplicación) desarrollado internamente. Gracias a la celda de medición de película fina sobre acero extremadamente robusta, la desviación a largo plazo tampoco supone ningún problema: en las pruebas de carga continua con presión nominal doble y más de 20 millones de cambios de carga, la desviación se mantuvo por debajo del 0.1 %.

Si se supervisa un medio de medición corrosivo, se dañará la celda de medición de película fina sobre acero. Por ello, en este caso se utilizan transmisores de presión que disponen de una celda de medición cerámica. Las celdas de medición cerámicas constan de óxido de aluminio y son extremadamente resistentes a la corrosión. Aquí también entra en juego el potente sistema electrónico, que permite una resistencia a la sobrepresión hasta cinco veces mayor. El inconveniente es una precisión ligeramente más baja. Si los transmisores de presión están en contacto con medios corrosivos, la carcasa y la conexión de presión que esté en contacto con estos medios también deberán elegirse consecuentemente. Lo ideal es que sean de titanio o de acero dúplex resistente al agua salada.

 

 

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Celda de medición dañada por picos de presión extrema.
Los picos de presión extrema son muy frecuentes al utilizar bombas de agua.