Cómo resistir los desafíos del agua salada: Elección de acero compatible

A la hora de elegir el material de las piezas y los componentes casi siempre hay que hacer concesiones en cuanto al coste o al rendimiento. Este artículo expone algunas consideraciones que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un transmisor de presión adecuado para aplicaciones con agua del mar, por ejemplo en sistemas de gestión de agua de lastre o unidades de desalinización.

Desde el punto de vista del rendimiento, la mejor solución para cualquier aplicación con medios corrosivos es el uso de titanio, ya que ofrece una excelente resistencia a la corrosión. La gran desventaja del titanio es el elevado coste, tanto del propio material como de su mecanizado. Por consiguiente, los ingenieros siempre buscan soluciones más rentables que cumplan los requisitos de la aplicación.

En muchos casos se usa 1.4404 (AISI316L), ya que ofrece una resistencia a la corrosión razonable a un precio bastante bajo, ligeramente por encima del acero inoxidable básico como el 1.4305. No obstante, la experiencia en el campo muestra que los transmisores de presión con este material bastante común pueden fallar antes de tiempo debido a la corrosión. Habitualmente, cuanto mayor es la temperatura y/o mayor es el contenido corrosivo o de sal, más rápido fallan.

Un cliente de Trafag que usó transmisores de presión para unidades de desalinización especificó 1.4404 (AISI316L) y funcionó bien en la mayoría de los casos. Pero en las unidades usadas en zonas tropicales, algunos transmisores sufrieron corrosión tras un periodo de tiempo relativamente corto. El cliente estaba buscando una alternativa mejor que el AISI316L y, por razones de coste, el titanio no era una opción. Para dichas aplicaciones, Trafag ofrece transmisores de presión con sensores cerámicos y una carcasa y una conexión del proceso de acero dúplex 1.4462. Esto ha sido la solución perfecta para todas las instalaciones críticas de este cliente desde hace ya varios años, y las instalaciones equipadas con transmisores de presión de acero dúplex siguen funcionando bien incluso a elevadas temperaturas o con un contenido de sal elevado.

Un transmisor de presión hecho de acero dúplex 1.4462 podría ser la solución perfecta para todos los casos, pero por desgracia, el coste del acero dúplex es ligeramente superior y el mecanizado del acero dúplex es muy costoso. Debido a sus propiedades mecánicas, provoca un desgaste excesivo de las herramientas y una ralentización de la velocidad de mecanizado, haciendo por tanto que las piezas sean bastante caras. En lo relativo a costes, se encuentra aproximadamente a medio camino entre el AISI316L y el titanio. Por eso, en este caso los ingenieros también necesitan evaluar detenidamente los riesgos de la aplicación y lograr un equilibrio entre un mayor coste y un mejor rendimiento, o resistencia a la corrosión en este caso. Sin embargo, para las temperaturas más elevadas, las altas concentraciones de sal u otros contenidos corrosivos del líquido, todavía hay solo una opción segura: el titanio.

Sistema de ósmosis inversa para una instalación de agua potable.
Muestras después de ser expuestas a un ensayo de niebla salina IEC 60068-2-52, nivel de gravedad 1; acero estándar 1.4305, 1.4404 (AISI 316L), acero dúplex 1.4462. Trafag ECTN 8477 está disponible en distintos aceros, en función de la aplicación adecuada.

Descargar la reseña técnica: https://www.trafag.com/H70354/